Poner el glamour al servicio del medio ambiente, es el desafío que ha decidido tomar desde hace dos años Dasha Nicoue. Esta diseñadora senegalesa de 34 años ha organizado en Dakar en mayo del 2007 el segundo Bio’Top, evento de concepto innovador, “el eco fashion“. Pensado para promover el desarrollo de una conciencia ecológica por medio de la moda, es a la lucha contra los desechos plásticos que esta nueva edición ha sido consagrada. « Tenemos demasiado por todo lado: bolsas, botellas, empaques… el plástico nos invade. En Senegal, 5 millones de bolsas plásticas son tiradas diariamente y ellas toman al menos 400 años en degradarse », dice indignada la diseñadora. En el 2005, la primera edición tomó como causa la protección del lago Retba, más conocido bajo el nombre de lago Rosa, sitio turístico a algunos kilómetros de Dakar.
Una jornada de educación ecológica orquestada por la moda
La moda, de manera bien evidente, impone el ritmo en esta movilización, dándole especialmente un punto final culminante la noche de gala del 13 de mayo. Al inicio del programa, un concurso jóvenes creadores expusieron sus realizaciones confeccionadas con desechos plásticos. Los laureados han tenido la oportunidad de ver desfilar sus modelos al lado de invitados prestigiosos, tal como la diseñadora marfileña, Maseyni Ouatara, así como el diseñador ghanés Michael Gamor. Los fondos recogidos durante esta noche permitieron hacer de esta manifestación puntual una verdadera acción de defensa del medio ambiente. Para Dasha Nicoue, es necesario continuar en la lucha en la medida en que las soluciones existan: « Europa se ha comprometido hacia una producción de bolsas biodegradables a base de almidón, porque las bolsas toman hasta 500 años en desaparecer, en Senegal donde la producción de yuca no tiene dificultad se podría explotar este recurso. »
Una bella jornada educativa inauguró el evento. Las mascotas, el señor Bio y la señora Top, han sido creadas y servirán de personajes en manuales escolares y dibujos animados para niños. En efecto, para la diseñadora pionera del evento, el cambio de comportamiento para la preservación de nuestro medio ambiente sucede primero que todo por medio de ellos. « Los niños van a sensibilizar a sus padres », subraya ella. De otra parte, invitados casuales habían respondido al llamado de la estilista. Una beninesa, Grace Dotou, ha expuesto a lo largo de la jornada su experiencia en el reciclaje de bolsas plásticas en vestidos y bolsos. En cuanto a Philippe Yoda, investigador en Burkina Faso, él utiliza los desechos plásticos para la elaboración de adoquines pudiendo reemplazar los ladrillos de cemento en ciertos trabajos de construcción.
Mejorar el nivel de vida de las poblaciones
Los objetivos primordiales de esta manifestación han sido de una parte el mejoramiento del nivel de vida gracias a la eliminación de bolsas plásticas esparcidas por el suelo. Y de otra parte, la creación de empleos para jóvenes y mujeres, contribuyendo a luchar contra la contaminación por desechos y contra los efectos negativos de esta contaminación sobre la agricultura, la cría de animales, la pesca y el turismo. No plastifiquemos el futuro de nuestros niños, resume el lema publicitario de la movilización.
Numerosos asociados estuvieron presentes para animar las diversas exposiciones, seminarios y desfiles que dieron ritmo a la jornada. El World Wide Fund, la organización EnviPêche, Aprosen [1] y los ministros senegaleses del medio ambiente y del nivel de vida constituyeron especialmente los principales apoyos del evento. Además, la madrina de esta segunda edición fue la señora Viviane Wade, esposa del jefe de Estado y presidente de la asociación Educación Salud. Evidencia que, como lo afirma Dasha Nicoue « si la campaña de sensibilización es antes que nada destinada al número más grande, las instituciones están también afectadas. No es normal que no haya cestas de basura en las calles de Dakar, cosa que antes no era así. » Esta movilización alarma sobre estos problemas del medio ambiente desafortunadamente descuidados y muestra la voluntad de inculcar a las poblaciones el respeto por el medio ambiente y de presionar a las autoridades para encontrar soluciones.
| Para ir más lejos: Résonances Africaines N° 17 - Octobre 2007 |






















