RDCongo - Reconstruir una paz duradera con la participación de las mujeres

10 años de conflicto y violencia


La Republica Democrática del Congo (RDC), ex-Zaire, desestabilizada por el genocidio rwandés de 1994 y su posterior éxodo, ha conocido 10 años de guerra y anarquía. El oriente del país, especialmente el Sur-Kivu, ha sido escenario de enfrentamientos violentos en los cuales la población civil ha estado sistemáticamente en la mira. Esta violencia logro desorganizar la vida económica y social : el éxodo rural hacia las ciudades, la falta de cuidados, el escaso funcionamiento de escuelas… La RDC es hoy por hoy el país mas pobre de África Central.

Una esperanza de paz y democracia


Desde el 2003, el país trata de cerrar este capitulo de la historia y se compromete con la vía de la pacificación y la democratización. Algunas etapas cruciales fueron superadas en el 2006 con la elección democrática del presidente de la Republica y la instauración de la asamblea nacional y de asambleas regionales. En este proceso de pacificación, las asociaciones congolesas han jugado un rol muy importante : Responden a las necesidades básicas de las poblaciones en términos de acceso a la educación, a la formación y de apoyo a la actividad económica… También promueven la emergencia de la sociedad civil, elemento indispensable para la construcción de la democracia y del desarrollo de un país como este, donde los riesgos de desestabilización son aun reales. Mientras que tantos hombres desaparecieron o se encuentran sin ingresos, este renacimiento descansa en gran parte sobre la capacidad de las mujeres a organizarse de manera colectiva para desarrollar las actividades generadoras de ingresos.

Crear una dinámica de desarrollo y autonomía


Junto con la APEF (Asociación para la Promoción del Empresariado Femenino), su agente local, Frères des Hommes ha iniciado un vasto programa de desarrollo sostenible en la región del Sur-Kivu. El objetivo : Contribuir a la consolidación del proceso democrático mediante le fortalecimiento de las mujeres como actores legítimos del desarrollo económico, social y político local. El programa trienal ayuda a las mujeres mas desfavorecidas a acceder a la formación y al micro crédito para desarrollar microempresas viables y asegurar el futuro de sus familias. Los primeros desembolsos permitirán respaldar otros proyectos, creando progresivamente una dinámica de desarrollo y autonomía. © FDH

La Asociación para la Promoción del Empresariado Femenino
Mientras que en 1996 la RDC se hundía en el caos dos mujeres, Zita Kavungirwa y Salufa Nunu, quienes habían adquirido gran experiencia al interior de la asociación Solidaridad Campesina, socia de Frères des Hommes, deciden poner sus habilidades al servicio de las mujeres de la ciudad de Bukavu. Ellas fundan la Asociación para la Promoción del Empresariado Femenino, la cual une la promoción de actividades económicas y la emancipación de la mujer. APEF respalda hoy en día a 84 asociaciones femeninas y 144 unidades de producción (alrededor de 1800 mujeres) y a través de ellas, a sus familias y a la sociedad en su conjunto.

4 etapas para promover un desarrollo sostenible

1. Desarrollar los sectores económicos
Por falta de producción local, la RDC se ve a menudo forzada a importar productos caros que no siempre corresponden con las necesidades de la población. Con ayuda de APEF, identificamos las actividades que pueden ser desarrolladas por microempresas locales : En la ciudad la tintorería, el bordado, las labores de punto, la fabricación de jabones, el comercio de ropa y de zapatos de segunda. En el campo, la transformación del tomate, los criaderos de gallinas y pollos, la transformación del aceite de palma y de su nuez para la fabricación de jabón.

2. Impartir formación a mujeres que desean crear una actividad generadora de ingresos
Con el fin de promover y respaldar las iniciativas locales, APEF esta asociada con 84 asociaciones femeninas de Bukavu y 120 agrupaciones rurales. Las mujeres y familias que desean crear una microempresa se benefician de una formación técnica, comercial, contable, y de un acompañamiento personalizado para ofrecerles mejores oportunidades de éxito.

3. Ofrecer acceso a microcreditos
Terminada la formación, los beneficiarios tienen acceso a un micro-crédito con el fin de poder arrendar un local, equiparse e iniciar sus actividades. Una vez puesta en marcha esta dinámica, los beneficios les permiten rembolsar sus créditos, lo cual será inmediatamente reutilizado para promover nuevas actividades económicas. 4. Crear una red de comercialización Para comercializar sus productos, las mujeres y las familias ayudadas se benefician de una red de socios APEF. Los productores de aceite y nuez de palma pueden de esta forma vender su producción a las unidades de jabonería, quienes pueden ellas mismas vender sus jabones a los pequeños comerciantes de la red. En cuanto a los tejidos teñidos localmente, estos pueden enseguida ser cosidos y bordados por las unidades de la red antes de ser vendidos por los comerciantes de la misma. © FDH

Previsiones en cifras :
1 245 mujeres en Bukavu y 1 333 familias rurales se benefician de un apoyo para crear una actividad generadora de ingresos.
2 100 familias se benefician de un micro crédito.
840 personas formadas en administración de su micro crédito.
420 personas formadas en administración de su actividad.
210 familias formadas y acompañadas en crianza de gallinas ponedoras o pollos para carne.
90 unidades de producción : jabonerías, tintorerías, labores de punto y bordado, creadas gracias a la iniciativa de 182 mujeres formadas.
12 ramas económicas organizadas y fortalecidas.
Actualizado : Martes 20 de enero de 2009

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