Domingo 4 marzo de 2007, 10 horas. Más de 600 personas esperan el comienzo del espectáculo en la plaza Bolognesi de Lima en Perú. Aplausos resuenan cuando las mujeres de la organización sindical peruana de trabajadoras de hogar, el SINTRAHOGAR [1], salen a escena. La obra de teatro abre un acontecimiento muy esperado: la semana de la Mujer [2] Porque el año 2007 marca el 30vo aniversario del Día Internacional de la Mujer. Una nueva oportunidad de celebrar los progresos realizados en la promoción de los derechos de las mujeres y evaluar las dificultades a que se enfrentan. En esa ocasión, el Estado y los actores de la sociedad civil tales como las cooperaciones locales o las ONG de Perú organizaron conjuntos no el Día sino la Semana de la Mujer. La amplitud del trámite es proporcional a los problemas de los derechos de la mujer en Perú.
¡Una semana de constataciones!
Por primera vez en Perú, 43 organizaciones militantes por el derecho de las mujeres, tanto políticos como civiles, se unieron para celebrar, en todo el país, el papel que interpretan las mujeres en el desarrollo de la sociedad. Así, del 4 al 9 de marzo, manifestaciones diversas y variadas tuvieron lugar con el eje principal de “poner fin a la impunidad de los autores de actos de violencia en contra de mujeres y niñas” [3]. “Las mujeres no deben ser discriminadas o intimidadas”, exclama la UNFPA [4] del Perú. Pero las discriminaciones y la violencia contra las mujeres en Perú son un fenómeno que está lejos de ser abolido. Según el UNFPA, 42,3 % de las peruanas son víctimas de violencia física dentro de su hogar. El analfabetismo concierne 17,2 % de mujeres contra 5,8 % de los hombres. Más de 21 % de mujeres que trabajaron durante las 12 semanas pasadas no recibieron ningún salario. Finalmente, no hay en Perú mujeres que trabajen en tribunales, ¡y sólo 2,9 % están empleadas en ayuntamientos de distritos!
Esa violencia contra las mujeres es una violación de los derechos fundamentales y un obstáculo importante a la igualdad de los sexos, al desarrollo y a la paz. Aunque en los años pasados el gobierno peruano aprobó muchas leyes relativas a la violencia y a las discriminaciones contra las mujeres, los delitos permanecen, a menudo, impunes.
Un programa ocupado y una semana llena de emoción
Eso explica la importancia de aprovechar la ocasión del Día internacional de la Mujer para llamar la atención sobre las injusticias y para combatir la trivialización y la impunidad de esos actos en la sociedad peruana. El lunes, a las ocho de la mañana, el Presidente de la República peruana, Alan García Pérez inauguró la ceremonia de apertura del foro internacional “los aportes de las mujeres al desarrollo”, que tuvo lugar en el museo de la Nación de Lima durante tres días. El foro fue co-organizado por el MInisterio de la Mujer y del DEsarrollo Social, el MIMDES, y en donde 750 personas participaron. La 38va conferencia sobre la salud mental de las mujeres, mesas redondas sobre diversas problemáticas, espectáculos, exposiciones, etc. eran previstos también. Más de 10 millones de peruanas son victimas de violencia física dentro de su hogar.
En fin, el festival Muestra Cine cerró el acontecimiento: 27 películas bajo el tema de mujeres fueron proyectadas durante todo el mes de marzo. Las películas vinieron de todo el mundo: Coraje de Alberto Durant del Perú, Los rubios de la argentina Albertina Carri, Les Luttes ouvrières (las luchas obreras) de Marie-France Collard de Francia, y muchos más de España, Japón, Túnez, Argelia. Todos consiguieron mostrar la importancia del papel que interpretan mujeres, tanto en el medio ambiente familial como en las sociedades.
| Para ir más lejos: Résonances Latino-Américaines N° 13 - Abril 2007 |






















