Cuba - El bosque de Pogolotti, sembrador de esperanza

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Este artículo fue publicado en diciembre de 2007 en Resonances, mensual de información ciudadana realizado por jóvenes activistas.

Iluminada comparte con nosotros su universo. Con un cuchillo de cocina en la mano, recoje algunas flores de mariposa [1] para la próxima Santería [2], antes de seguir su pequeño paseo por el bosque de Pogolotti, que ella aprecia tanto desde que supervisó su reforestación. Durante décadas esta área del consejo popular de Pogolotti-Finlay-Belén-Husillo no ha sido más que un depósito de basura a cielo abierto. “Hemos encontrado perros muertos en medio de los desechos y de las carcasas de los automóviles”, recuerda Iluminada, co-fundadora del proyecto de renovación del bosque. En los inmuebles donde todavía se amontonan decenas de familias habaneras el aire era irrespirable debido a la implantación, ubicada más abajo, de una fábrica de materiales de construcción y que emanó sustancias tóxicas por años, hasta provocar un gran número de problemas pulmonares a los habitantes de la zona, en particular a los niños y ancianos. Frente a esta situación insostenible surgió la voluntad de la comunidad de reforestar este lugar insalubre del Parque Metropolitano de la Habana (PMH) [3]. La dirección del Parque y su equipo técnico, apoyado por los habitantes y los consejos populares, tomaron el toro por los cuernos. En 1996 el proyecto se concretizó.

Los habitantes se movilizan para mejorar su medio ambiente

Ciertamente había algunos árboles aislados, que habían crecido naturalmente en diversos lugares, pero que no aseguraban de ninguna manera una barrera vegetal satisfactoria para proteger a los habitantes de las emanaciones de gas y de los desechos industriales. “Al inicio un pequeño grupo de vecinos y yo decidimos comprometernos de manera voluntaria en este proyecto de reforestación que nos parecía fundamental, debido al medio ambiente tan afectado”, continúa Iluminada. Dos anos más tarde, esta gran mujer, líder comunitaria, y su equipo fueron contratados por el PMH para mantener el bosque. “Habíamos plantado bambúes en los accesos del arroyo Santoyo. Es una especie que se adapta al medio ya que crece principalmente en zonas húmedas. Además, esta especie ha permitido estabilizar el suelo en pendiente. El vivero de bambúes favorece la producción de plantas necesarias para la reforestación de ríos”, reanuda Iluminada.

La reforestación de la zona ha permitido ofrecer al mismo tiempo un espacio recreativo de calidad a los citadinos así como mejorar de una manera notable la calidad del aire, pero también del agua del Santoyo, afluente del río Almendares, (ya que todos los desechos líquidos del barrio fluyen o se filtran en el suelo en pendiente para finalizar en el arroyo). La calidad del medio ambiente se ve también reforzada por la creación de una estación de fito-purificación río arriba y una estación de tratamiento posterior. Finalmente, el proyecto cuenta con la creación de una decena de empleos para los trabajadores que mantienen el bosque. El centro comunitario de Pogolotti aprovecha igualmente la adaptación del bosque para inculcar valores de respeto al medio ambiente a través de los “talleres de transformación”. Sin duda es una bella experiencia, que sirve de ejemplo para otros barrios de la capital y de la isla.

Un celo y una motivación inquebrantables a pesar de los pocos medios

Sin embargo, en estos últimos tiempos se nota una ligera deterioración del bosque, por falta de mantenimiento y de material. Iluminada y su equipo no piden gran cosa: simplemente herramientas para trabajar. El Parque debería responder a sus necesidades, a pesar de los límites de la realidad cubana que se imponen: burocracia, falta de recursos financieros y materiales… Pero a pesar de esta falta de medios, que es manifiesto, el deseo de la población de avanzar y mejorar su espacio de vida predomina sobre el resto.

Para ir más lejos: Résonances Latino Américaines N°19 - Diciembre 2007

[1] Hermosa flor blanca que se ha convertido en emblema nacional. Esta flor es utilizada sobretodo para los ritos religiosos afrocubanos

[2] Conjunto de la fusión de creencias católicas y tradiciones Yoruba de África del oeste.

[3] El PMH es el pulmón verde de la capital. Proyecto urbanístico sociocultural y ambiental que se extiende por todo el río Almendares, sobre más de 700 hectáreas. - pmh@enet.cu - yociel2002@yahoo.com contacto: Yociel Marrelo

Actualizado : Sábado 29 de diciembre de 2007

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