En las afueras de Salvador de Bahia, al nordeste de Brasil, se hacinan numerosas familias desfavorecidas y es aquí donde la Acef [1] trabaja. El desempleo, la prostitución, las dificultades escolares y los niños de la calle forman parte de la vida cotidiana de los habitantes de este país con disparidades económicas innegables. Es en uno de estos barrios pobres (en Alto Da Santa Terezinha) donde la Acef propone formaciones técnicas (en construcción civil o mecánica por ejemplo) que reúnen enseñanzas teórica y práctica. Las formaciones acogen unos sesenta jóvenes en situación de dificultad escolar o familiar en general. Les ofrecen la posibilidad de adquirir conocimientos y experiencia profesional para obtener un empleo. La Acef, creada en 1980 como asociación de ayuda a la familia y a la niñez, dedicaba su acción a la educación de los niños al principio (guardería y apoyo escolar). Pero a lo largo de los años, su acción se ha extendido a un verdadero proyecto de profesionalización de jóvenes en dificultades.
Un oficio para que los jóvenes sean autónomos y dueños de su porvenir Conseguir un empleo no es cosa fácil en Brasil, sobre todo para los brasileños negros o mestizos que viven en las favelas. Por eso, durante la sesiones de formación propuestas por la Acef, los jóvenes participan también en talleres y encuentros-debates complementarios que intentan favorecer su inserción en el mundo del trabajo y en la sociedad así como desarrollar el sentido comunitario de cada uno, la ayuda mutua, los valores ciudadanos... La mayor parte de estos jóvenes muestran una gran constancia y un profundo interés por esta formación que es, además, validada por un título. Al mismo tiempo, un programa de acompañamiento de jóvenes mujeres ha sido realizado para prevenirlas contra la exclusión y la marginalización así como evitar los riesgos de embarazo precoz o la prostitución. Este programa acoge actualmente 20 a 30 jóvenes mujeres de 14 a 20 años en situación de riesgo y/o en conflicto con su familia. Se organiza entorno a sesiones de formaciones variadas (manicura/pedicura, trenza africana, artesanía...) y de iniciación al baile. “Este formación me ha dado enormemente, he aprendido muchas cosas que hoy me permiten ganar un poco de dinero, ofreciendo por ejemplo mis servicios de manicura/pedicura” confía Amile, alumna del programa de acompañamiento.
Resultados satisfactorios pese a algunas dificultades
Para afirmar su acción, la Acef ha disfrutado del apoyo material y financiero de algunas ONG extranjeras pero también de la movilización de las asociaciones de la favela que acompañan y apoyan sus actividades. Hasta el último mes de mayo, la asociación beneficiaba además de una subvención pública que ha permitido la creación de becas para ciertos jóvenes para completar su formación en un colegio o en un instituto privado. Una ley del Conselho municipal dos Direitos da Criança e do Adolescente (Consejo municipal de la familia y del adolescente), que prohíbe el trabajo de los menores de edad con materiales peligrosos, ha obligado la Acef a suprimir su formación en electricidad. Ahora que muchos jóvenes de 15 a 18 años no están escolarizados y pasan sus días en la calle donde están a menudo implicados o son victimas del narcotráfico y de la violencia. Esta ley puede tener un efecto perverso en la práctica, aunque forma parte de una legislación moderna que intenta proteger a los niños y los adolescentes en Brasil.
Ante esta constatación, las asociaciones de la favela, entre ellas la Acef, se han movilizado primero para tratar de impedir que la ley pase, y para encontrar alternativas y seguir formando jóvenes. Por el momento, la acción de la Acef tiene un evidente éxito: los jóvenes que han disfrutado de una formación profesional, ofrecen sus servicios en la favela donde varias casas han podido ser renovadas o construidas gracias a sus competencias. Los jóvenes han adquirido las bases de un verdadero oficio que les permite hacerse cargo de si mismo.
| Para ir más lejos: Résonances Latino Américaines N°19 - Diciembre 2007 |






















